| Antes de nada hay que subrayar que nuevas investigaciones científicas sobre esta seta extraordinaria se publican continuamente, por lo que los artículos de este capítulo están sometidos a frecuentes revisiones.
Aunque este champiñón es una de las setas gastronómicas y nutricionales más extraordinarias del mundo, si se trata de la seta buena u óptima - lamentablemente, sólo una parte ínfima de lo puesto en el mercado mundial - como realmente se hace muy famoso es como hongo o seta medicinal.
Para comenzar con una introducción sobre las investigaciones sobre las propiedades farmacológicas del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, hay que tener siempre en cuenta lo expuesto en el capítulo de los artículos de esta blazeipedia sobre los distintos tipos en actividad farmacológica, gradación o ausencia de actividad frente a patologías y como alimento funcional dependiendo del tipo de Agaricus blazei Murill. Ni distintos tipos de seta presentan las mismas propiedades, ni en la misma proporción, o no las presentan en muchos casos en absoluto; de igual modo, no cabe esperar lo mismo de los derivados, pastillas, extractos, cápsulas, ... que tan oportunistamente acapararon el mercado. Como expone el Prof.Itoh, ... extractos en solitario se venden frecuentemente como preparaciones de Agaricus, pero qué pérdida de tiempo o inane es eso, porque un alto porcentaje de agentes anticancerígenos permanecen en otras partes o, por así decirlo, te engañan. Recientemente, productos con marcada mejoría de capacidad de absorción, que podrían ser absorvidos incluso a través de la mucosa, se han desarrollado destruyendo las paredes celulares de calidad suprema del Agaricus blazei (himematsutake), así que, por favor, asegúrense. En ese mismo artículo también afirmaba que ... el hecho de que muchos de sus componentes muestren actividades anticancerígenas es una característica no observada en otros hongos. Esa es una de las características extraordinarias que se dan en el Agaricus blazei o champiñón del Sol, portobello de almendra y que lo direrencia de muchos otros hongos y especies que presentarían también actividad farmacológica. Pero, si el hecho de que se describan muchos compuestos activos anticancerígenos que actuarían simultáneamente es un hecho llamativo y extraordinario en esta seta, no lo es menos que además presente actividad farmacológica frente a una pluralidad de patologías. Algo difícil de creer, pero no imposible, como exponía el Dr. Sánchez [1].
De ese modo, en observaciones clínicas y en ensayos clínicos, reglados, algunos aleatorizados, a doble ciego y con placebo, se le ha descrito actividad farmacológica muy significativa, no sólo frente al cáncer en general, sino contra la diabetes mellitus tipo II, hipertensión severa y moderadamente severa, hepatitis B y C, además de como alimento funcional, según ese artículo al respecto en esta blazeipedia. Como alimento funcional, cabe recordar, a través de ensayos clínicos reglados, y si se trata de la seta óptima y natural, se le desmostraban sus beneficios [2] [3] en relación con:
- con actividad antioxidante,
- antimutagénica
- anticlastogénica
- antiangiogénica (ideal en tratamientos traumáticos prolongados)
- de reducción de la grasa corporal e infiltrada,
- de reducción en sangre de azúcar y colesterol,
- hepatoprotectora
- equilibrio de la tensión arterial,
- contra el estrés,
- mejora y modulación del sistema inmunológico;
- quimioterapia y radioterapia, así como, en teoría, tratamientos antibióticos,
- ausencia de efectos colaterales nocivos en su ingesta continuada a largo plazo.
De modo general, según el Dr. Wasser (2002), al escribir sobre algunos hongos como fuente de polisacáridos antitumorales e inmunomoduladores [4], se puede decir durante milenios, los hongos han sido valorados por la humanidad como un recurso comestible y medicinal. Un número de moléculas bioactivas, incluyendo substancias antitumorales, se han identificado en muchos hongos. Los polisacáridos son las sustancias más conocidas y potentes con propiedades antitumorales e inmunomoduladoras (Mizuno 1996 [5], 1999a [6], b [7], 2002 [8]; Lorenzen and Anke 1998 [9]; Borchers et al. 1999 [10]; Ooi and Liu 1999 [11]; Wasser and Weis 1999 [12]; Tzianabos 2000 [13]; Reshetnikov et al. 2001 [14]). Históricamente, las fracciones solubles en agua caliente (decocciones y esencias) de los hongos medicinales, se utilizaron como medicina en el lejano oriente, donde tiene su origen el conocimiento y práctica con los hongos (Hobbs 1995, 2000 [15] [16]).
Según Firenzuoli et al. [17], la primera descripción histórica del uso de setas del género Agaricus con propósitos medicinbales es probablemente la descripción que se encuentran en tratados médicos bizantinos del siglo cuarto al siglo quince por Orivasio y Apuleyo, para tratar úlceras malignas de faringe (Ramoutsaki et al., 2002) [18].
Pero, de modo absoluto, ninguna de las especies investigadas ni utilizadas históricamente ha llegado a acreditar lo que el Agaricus blazei Murill, champiñón del Sol o portobello de almendra, cuando se trata de la seta óptima y natural, convirtiéndose en una de las especies más interesantes en biotecnología y medicina, además de sus excelsas calidades fruitivas y nutricionales [19].
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